06 Mié
Feb 2013

Me siento mujer y me gustan las mujeres…

Me siento mujer y me gustan las mujeres…

 

…o me siento hombre, y me gustan los hombres.

No me gusta relacionar la transexualidad con el “sentirse hombre” o “sentirse mujer”, pues al hablar de “sentimiento” nos estamos colocando en un plano transitorio, en algo que viene y va. Hoy me siento feliz, hoy me siento desgraciado. Hoy ...

 

…o me siento hombre, y me gustan los hombres.

No me gusta relacionar la transexualidad con el “sentirse hombre” o “sentirse mujer”, pues al hablar de “sentimiento” nos estamos colocando en un plano transitorio, en algo que viene y va. Hoy me siento feliz, hoy me siento desgraciado. Hoy siento que te amo, al día siguiente ya no siento nada por ti, o tal vez te aborrezca o te desprecie. La transexualidad no es una cuestión de “sentir”, sino de “ser”. Sin embargo, me gustaría que sólo por hoy demos por válida la expresión “sentir”.

No es una petición vacía. Tiene una razón de ser. Y es que hoy en día creo que ya todos, todas y todes tenemos asumido que puede haber personas que son mujeres, y le gustan las mujeres, o personas que son hombres, y les gustan los hombres. Sin embargo, esta asunción no parece funcionar con las personas transexuales.

Posiblemente el motivo es que para la mayoría de la gente (y para nosotros mismos, en un lugar de nuestro interior que no conocemos bien del todo) una mujer transexual es “un maricón que era tan maricón, tan maricón, tan maricón, que se coló y se pasó al otro lado”. Es decir , en el imaginario popular, la mujer transexual es un hombre al que le gustan tanto los hombres que se convierte en mujer para ser más atractiva. En el imaginario popular, los hombres transexuales no existimos, y aunque se puede pensar que es una bollera tan bollera que ya se ha colado, en realidad los mecanismos de heterosexualidad obligatoria para los hombres transexuales son más o menos los mismos que los que funcionan para los hombres que no son transexuales: la creencia de que si no te gustan las mujeres, no eres hombre. Para ser hombre, te tienen que gustar las mujeres. Esto, leído del revés viene a significar, también, que a quien les gustan las mujeres, es un hombre, incluidas hasta las lesbianas, a las que se suele imaginar siempre como hombrunas y masculinas por definición (excepto en las películas porno).

Sin embargo, si se lee el párrafo anterior con atención, se puede ver que estoy hablando de tres cosas distintas: ser, sentir y gustar. Así que lo primero que tendríamos que hacer es asumir que a las personas que “son” mujeres “de nacimiento” pueden gustarles las mujeres, y a las personas que “son” hombres “de nacimiento” pueden gustarles los hombres, sin que eso disminuya su “mujeritud” u “hombritud” (puesto que estoy hablando de la pertenencia a un sexo concreto, no de como se desempeña un rol de género, que se definiría con “feminidad” o “masculinidad”).

El segundo paso sería reconocer, pues, que el ser no implica el gustar. Ni a todas las que son mujeres les gustan los hombres, ni a todos los que son hombres les gustan las mujeres. La mujer a la que le gustan las mujeres, no es más hombre por ello. El hombre al que le gustan los hombres, no es menos hombre. La atracción hacia las mujeres no sirve para medir como de hombre eres. Sólo sirve para saber qué te gusta y qué no te gusta. Dicho sea de paso, muchas otras cosas que te gustan, tampoco sirven para medir como de hombre eres: que te gusten o no te gusten las motos y los coches, o las flores y las plantas, no define que seas más o menos hombre o mujer. Si así fuese, todos los hombres serían clones de Schwarzenegger, y todas las mujeres Isabel Preysler. El mundo sería muy aburrido.

Como señaló una vez una amiga mía (cuyo nombre hoy no voy a poner, porque creo que lo ostenta sólo en espera de tiempos mejores en que pueda llamarse de otra forma), Madonna y Cristina Almeida son dos personas muy distintas, pero a nadie le cabe duda de que ambas son mujeres.

¿Entonces? El “me gusta” no define el “soy”. El “soy” viene definido por si mismo, y lleva al “me siento”. Una mujer transexual no se siente mujer: es una mujer (haz click en el botón para twittear esta cita )

No sé si me explico… Tal vez si digo que las mujeres que no son transexuales (valga la expresión “cisexuales”) también se sienten mujeres, se vea más claro. Hace años había un culebrón, Pasión de Gavilanes, en cuya música de apertura la cantante se preguntaba “¿Quién es ese hombre que me hace sentir mujer?” ¿Quiere esto decir que las mujeres cisexuales pueden no sentirse mujeres alguna vez? ¿O, más bien, que las mujeres cisexuales disfrutan, en ocasiones, de esa sensación íntima de feminidad que las llena de alegría y placer? ¿En qué se diferencia ese “me siento mujer” que pregonan los anuncios de tampones y compresas, o de lociones y productos de belleza femeninos, del “me siento mujer” que pueda enunciar cualquier mujer transexual? En nada.

En los hombres, el “me siento mujer” se enuncia con otras palabras: “yo soy muy macho”. Significa, pues, que el ser más o menos macho, no depende de una cuestión que viene fijada de nacimiento, sino que responde a sentimientos y comportamientos, que se pueden graduar. Comportamientos que pueden ser asumidos por cualquier hombre transexual que diga también de si mismo “yo soy muy macho”, y lo sea.

Queda un último escollo. La pregunta más estúpida de la historia (bueno, no la más estúpida, pero sí una de las finalistas del concurso de la estupidez). Esta sería “si te gustan las mujeres ¿por qué no te quedas como estabas?” Puede ser enunciada por personas transexuales, y por cisexuales también. Hace unas semanas, una amiga transexual lesbiana comentaba en Facebook que otra mujer transexual, de cierta edad, le decía “nosotras nos hacemos transexuales para follar con hombres. Si no te gustan los hombres ¿para qué te cambias de sexo?”

Como dicen que una imagen vale más que mil palabras, te propongo un juego con dos imágenes: en una tenemos Jodie Foster, una mujer a la que le gustan las mujeres. En la otra, tenemos a Arnold Schwarzenegger, un hombre al que también le gustan las mujeres. Pongo las fotos sin nombre, porque el juego consiste en adivinar cual es cual. Si una mujer lesbiana es lo mismo que un hombre heterosexual, debería ser difícil ver la diferencia ¿Tú la ves?

 

 

Si la ves, y te identificas con lo que has visto, o te ha servido para entender a alguna personas trans homosexual (o bisexual, o pansexual), este es un buen momento para que me escribas un comentario.  No es nada raro, ni malo, que te guste quien te guste, incluso si eres trans.

Si conoces a alguien que todavía no ha visto la diferencia entre un hombre heterosexual y una mujer lesbiana, o a quien podría servir este artículo ¡compartelo!

 

Volver a Opinión

Comentarios a
Me siento mujer y me gustan las mujeres…

Fredi/Frida 6 de Febrero de 2013 a las 13:36

Grandes reflexiones... Yo soy la amiga que comenta lo de Madonna y Cristina Almeida. Antes que nada, ¡gracias por citarme! Es un honor para mí aparecer en este blog. Y sí, mi nombre es un tema que quizás sería diferente si cambiasen mis condiciones. Ahora mismo me considero bigénero/andrógin@. Esto no significa ni que prometa o espere seguir así para el resto de mis días, ni que sea una posición "superior" o "mejor" (tampoco inferior o peor) a la de las personas transexuales (que transitan de un género al otro de los dos que conocemos). Pero es la posición que ahora mismo me genera más estabilidad mental y mayor paz con mi cuerpo. Y todo esto referido a la identidad de género o sexo subconsciente, que no son lo mismo pero no quiero extenderme más. Aparte está la orientación, y las expresiones de género. O sea, se puede ser más o menos femeninx o masculinx. Y te puede apetecer follar más con chicos o chicas, o personas sin un género claro. A mí concretamente, como bi/pansexual me gustan los chicos "no muy machos", tanto en actitud como en físico, y las chicas "algo o bastante machas", tanto en físico como en actitud. Y mientras tanto me consta que gran parte de la sociedad me identifica como maricón, con mayor o menor sinceridad y/o violencia. Hay mucho de lo que hablar. ¡Un abrazo!

la.trans.tienda 6 de Febrero de 2013 a las 22:03

¡Ha sido un placer citarte! La verdad es que me lié con el nombre, y la solución habría sido preguntarte, pero ya llevaba mucho tiempo sin publicar en el blog y... Yo lo del sexo subconsciente lo he oido alguna vez, y la verdad es que no sé muy bien de qué va, o en qué se diferencia de la identidad sexual. Escribes muy bien, si alguna vez te apetece participar como autor/a/e invitadx

Fredi/Frida 6 de Febrero de 2013 a las 22:23

¡Gracias! Es muy interesante el tema del sexo subconsciente. A ver, como todo en estos temas, es una hipótesis. La he leído bien explicada en el libro "Whipping Girl" de la mujer trans Julia Serano. El sexo subconsciente sería una cualidad del cerebro que no cambia a lo largo de la vida. En las personas cis, coindice con su sexo físico. En las personas transexuales no. Y la identidad de género, según Serano, sería ligeramente diferente. Por ejemplo, ella se consideró durante años hombre queer, luego bigénero. Hasta que vio claro que algo dentro de su mente le pedía mayor feminización. Y sólo hasta que ha considerado su identidad la de mujer, y ha transitado, no ha experimentado la mayor paz. La identidad de género, en esta visión, puede cambiar, según te veas en cada etapa, es una intersección o pacto entre cómo ves tu cuerpo, cómo te identifica la gente, y tu sexo subconsciente.

Sandra 7 de Febrero de 2013 a las 01:32

Muy bien escrito, y muy cierto... por desgracia, para la mayoría de las personas de este mundo, lo que no les pasa a ellos, no existe, así que habrá que seguir explicando estas cosas. Ah, y me gusta mucho eso de "bigénero/andrógin@", y sobre todo, lo de la estabilidad mental y sentirse en paz :)

Deja un comentario

Pregunta anti-spam: ¿Cuál es la capital de España?